No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

jueves, 29 de enero de 2015

Fragmentos.

Aprisionar

Atrapar y no soltar.

Deja que las palabras no salgan de los labios.
Y con tu memoria muéstrame a dónde vamos.

Soy inconsciente, soy infantil pero he cambiado ya tanto,
Que ni siquiera me reconozco yo,
Y sonrío, puedo a veces llegar a esa frialdad,
Que siempre envidié de los demás.

Y ahora todo mundo es sensible,
Ahora todo mundo se siente lastimado,
Y me dice mi cabeza que se va,
Junto con la razón,
De mí huirán.

Abrázame y no me dejes volar,
Que he agarrado el cielo en su peor momento,
Y sé que el caer te ayudará.

Comprueba.

Que soy el sendero que te da bienestar,
La cornisa que te hace disfrutar de la soledad,
Que destilo gotas de lluvia en lugar de lágrimas de mar.

Y que la vida no da sólo por dar.

Que después te arrebata.

Somos un huracán,
Un remolino cerrado sin rastro,
Somos sonrisas,
Incomprendidas por los demás.

Y el cielo a veces brilla,
Yo sé, no todo es brillante como el mar.

Y tu luz, me ha tenido en un silencio inusual.

Revuelta en fragmentos de vida que empiezo a armar.

Paciencia, osadía.

Coronemos a ése rey.

Voluntad.