No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

domingo, 22 de enero de 2012

Cúrame esta herida.





Ella no espera nada del amor, no cree en historias tontas ya,
Nunca va a encontrar a ésa persona especial de quién todo el mundo habla,
Camina por la calle mientras ve a una pareja que se ríe sin parar,
Sabe que pronto uno de ellos se irá mientras el otro tratará de andar.

Así es el mundo, no hay magia en las personas, no tratan de luchar,
Otro paso más a la soledad que disfruta y que jamás la va a lastimar,
Aprendió a romper corazones, pero no es algo que quiera intentar,
Simplemente aprenderá de la belleza que el mundo le pueda brindar.

Sola en un lugar dónde debería convivir con alguien más,
Últimamente todo esto se reduce a tener un par,
Ahora es alguien que tiene amor y no lo podrá entregar,
Vive en un mundo de ideas extrañas que no puede borrar.

Y su dimensión colapsará con alguien que piensa igual,
Que no cree en la historia de que alguien le pueda amar,
Las personas alrededor lo único que quieren es dañar,
Pero se encuentran en un camino que no tiene final.

Nunca había intentado conocer a alguien que valorara lo que daba,
Ésa persona no debía existir, ¿Qué hace a su lado si se puede marchar?
Pero si le dejas ir nunca conocerás hasta dónde su amor puede llegar,
No comprenderás lo que es que te amen de verdad, aún en las madrugadas.

Tu cama vacía, el frío de tu cuerpo no podrá curarte una herida,
Sus besos dan la sensación de tener compañía siendo una sola persona,
Lo tienes todo y te preguntas... ¿No es esto lo que buscaba?,
¿Lo que anhelabas con toda el alma y lo que odias saber que te importa?

Mientras tanto..*



Se irá, porque arrastra la obligación que con el tiempo yo no pude cumplir,
Se encierra en su mente lastimándose por no poder ser quien quiere ser,
Se me va la voz, siento un nudo en la garganta porque sabía que sería así,
Y una luz brilla cuando su tacto convierte mi piel en lo mejor que puede tener.

Te regalo momentos increíbles que puedas cargar cuando te marches,
Te ofrezco la oportunidad de quedarte aunque vaya contra tus planes,
Pero conozco de antemano el final, la decisión que debes tomar,
Se me va de las manos lo mejor que he podido vivir...
Y disfrutas momentos conmigo que no estoy segura que alguien más te pueda brindar.

Dios... hay cosas que no me gusta pedir, sabes que me gusta agradecer,
Pero si tu decisión es regalarme una nueva felicidad, entonces no hay mucho que hacer,
Y si hay algo que me permitas pedir, ése algo sería que también fuera feliz,
Porque aunque se tenga que ir y mi corazón lo pueda soportar, no quiero que vaya a sufrir.


Que encuentre un camino para volver cuando se enfade del miedo,
El apoyo que le doy no será suficiente y eso lo comprendo perfectamente,
Esperar es una de las cosas que he hecho por mucho tiempo,
Si te vas, dile a la gente que fuiste mi rayo de luz, que traté de amarte inmensamente.

Mientras tanto, haré lo necesario para robarle tiempo al tiempo,
Purificar este sentimiento para que puedas ver con claridad,
No voy a tocar tus creencias porque todo lo que piensas lo respeto.
Y lo único que aprecio es seguir con este amor que es tan real.

Si, te lo digo yo... Quién fue cobarde y cometió el peor error,
Si, tardé años para librarme de ése miedo que no me dejaba vivir,
Y también me odié, pero es parte del proceso, de la persona que hoy soy,
Sé que tú te tendrás que ir, es inevitable... Pero luchar nunca está de más.

Vamos avanzando, te tengo aquí...




viernes, 20 de enero de 2012

Tú.

Se resume en una palabra el aliento que me envuelve por las noches.

Tus mejillas brillarán cuando las toque el sol o una molestia de ocasión.

Aprenderé a no marcar este amor con todos mis malos reproches.

Regalas una sonrisa que no sé dónde guardar, que se me queda hasta que vuelve a salir el sol.

Tú, creaste ideales en mi cabeza, 
Dándoles una verdadera emoción,
Pero a veces mi pobreza se debe a tu riqueza,
Y viceversa, no es la palabra que normalmente doy.

Abrazarte está de más, cuando besarte no va contra el tiempo,
Pero mientras tus labios aprisionan los míos, tus brazos envuelven mi cuerpo.

Ten cuidado, fragilidad no es lo que te quiero enseñar,
Hago lo mejor que puedo y resulta ser más de lo que se ve.

Otra vez tus manos juegan con mi piel y vuelvo a entender,
Un te amo espontáneo que me da la sorpresa que buscaba,
Y aún así tú eres la parte que nunca iba a conocer,
Me bastaba lo que había hasta que vi que tu mirada no me encontraba.

Ven aquí y con una pizca de besos mezclaré mis emociones,
Conmigo permaneces, aunque no sea el tipo de chica que te topabas,
Una palabra que no digas y se va el momento de escribirte canciones,
Me parece mejor alternativa, no hablar si no hacen falta las palabras.


Tú y yo, no le preguntes al corazón.

Lleva tu mano a tu pecho, quiero ser el calor que emana de tu interior.

jueves, 19 de enero de 2012

Por ti aprendí.

Te presentaste dándole la mano a mi corazón.


Otra noche se iba pero ésta se volvió diferente.


Tus ojos miraban mis labios y los ridiculizaste.


Sonreí creyendo que tendría una gran oportunidad.


Tu intención era conocer el otro sabor que tiene el amor.


Yo, no tenía intención de dejar pasar un día más.


La urgencia se convirtió en el castigo permanente.


Tus creencias se volvieron contradicciones.


Tus labios quemaron a los míos sin curarlos.


Y, ahora que miro atrás me doy cuenta...


No eras tú quien cometía errores a cada minuto.


Era yo, me forcé a quererte, a creérmelo.


Y cuando lo comprendí ya había derramado lágrimas.


Aún así, aprendí, contigo muchas cosas aprendí.


Gracias a ti, ahora sé cuando en realidad puedo amar.


Fue el mejor regalo que voluntariamente no me quisiste entregar.

viernes, 6 de enero de 2012

Escala Rockwell.

Ella sonríe desde su lugar favorito, despierta y con la esperanza de que él jamás vuelva a aparecerse en su vida o despertará esa rabia que siente una persona que odia que se burlen de ella.
Se levanta y camina paso a paso... meditando.
Siempre había creído que sería la persona idónea, la persona con la que viviría el resto de su vida, pero eso fue sólo un pasaje más de su vida, aunque... no quiere verlo aparecer de nuevo en ella o tendrá que actuar.
Es simple: Él no se aparece, ella guarda muy dentro sus fantasmas, sus ganas monstruosas de dañar, si esas ganas aparecen de nuevo, probablemente nadie la pueda detener, por eso imploró al cielo: "Que no regrese".

Le había preocupado su carta, él nunca le escribía cartas y ahora se dignaba a enviarle una, diciéndole que le perdonara, nunca quiso hacerlo pero había sido necesario, ahora se había liberado de todo y creía, no, aseguraba que ella aún lo esperaba, que ella aún moría por estar a su lado, cuando en realidad lo que le esperaba al otro lado, no era la amante triste y desconsolada, no era la persona sumisa que en un momento había conocido, ahora era ella, la verdadera, su identidad había salido por fin, sin más afán que recordarle.... como te recuerda la llaga viva que no cicatriza tan rápido.

Miró su habitación, era justo como la quería, abrió la puerta y bajó las escaleras pero antes de llegar, alguien tocó el timbre de su puerta, fue hacia ella y al abrirla lo vio, llevaba un ramo de flores en la mano y en la otra: nada.
Lo miró por un largo rato sin decir una palabra, por lo que él habló:-Disculpa que llegue así, es sólo que no recibía respuesta, así que decidí pasar a tu casa y te traje este ramo-Le sonrió, con esa sonrisa cínica que la había cautivado, ¿rosas?, así quería arreglar el daño que había causado, pues bien, le daría lo que necesitaba...

Lo invitó a pasar, sus padres habían salido de viaje.

Le gustaba su casa, era una cabaña en medio del bosque, miró que él veía sus cicatrices, las que había hecho en su brazo recientemente, se jaló la manga que para su desgracia no alcanzó a cubrir las heridas, cesó en su esfuerzo:-¿Te quieres sentar?-Preguntó ella, mirándolo fijamente-Claro-Respondió él, yendo a la sala, al sillón en el que se había sentado muchas veces y en el que veía el televisor-¿Gustas algo?-Volvió a preguntar ella, mirando como se ponía cómodo-Agua-Respondió él sonriendo seductoramente, ella se dio la vuelta y caminó hacia la cocina, tomó un vaso de cristal y lo miró, encontró que estaba sucio, no lo lavaría, de cualquier forma, no lo iba a necesitar, abrió el cajón que se encontraba en la mesa del centro y miró las cuatro clases de cuchillos que había... ¿Cuál sería el tipo ideal para infligir dolor?...