No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

martes, 10 de diciembre de 2013

De mi sangre, mi hermano.

Esta es la ducentésima entrada.
Que le dedicaré a él.

Él, una historia que se mezcló con la mía,
No dudo que alguien me puso a su lado,
Para que fuera de mi sangre, fuente de vida.

Él, que lo sabe y yo también lo sé,
Porque regresó sufriendo por ella,
Y le entregué tiempo, lo calmé.

Me decía tantas cosas, tantas cosas..
Me platicaba todo lo que quería,
Leía libros de historia porque podía.

Y dice que le enseñé la paciencia de leer,
Las letras de un libro, él pudo comprender.
Y volvió a vivir su relación intensa,
Esta vez con un final que no se piensa.

Él, que a sus veintidós años...
Tomó un camino bastante diferente,
Y aún así el lazo siguen uniéndonos,
Ya no nos parecemos tanto...
Pero sigue siendo un gigante.

Un día pelear, otro día sonreír,
Un día sobrevivir a la tempestad,
Contar con que él siempre esté ahí,
Para mí.

Una forma de amor inexplicable,
Una relación solamente inevitable,
Muestra de diferencias irreconciliables,
Y aún así, él vuelve a tener mi sangre.

Esa sangre que nos llena las venas,
Esa infancia que nos llevó de la mano,
Esa mi sangre que con nada más se mezcla,
Más que contigo, mi hermano.

Compartimos el mundo y queremos volar,
Sabemos lo que el otro puede lograr,
Y queremos ambos ser, lo que importe más.

A ti, que siempre has sabido de mí,
A mí, que nadie es tan importante como tú.

Felicidades por ser grande.
Felicidades por disipar los miedos.

Para ÉL, que sólo un nombre puede tener.









domingo, 8 de diciembre de 2013

Pon los pies en la tierra.

Pon los pies en la tierra,
Y deja de jugar conmigo.

Deja las cartas sobre la mesa,
Y aléjate de mi camino
No me digas que no te enteras,
Si yo fui valiente contigo.

Pon los pies en la tierra,
Ya no juegues con la gravedad,
La verdad es que me aterra,
Que te me vayas a escapar.

Sabes que necesito una razón,
Una excusa, para no dejarte ir,
O entrégame mi ración de amor,
Y no volveré, lo prometeré.

Pero deja de mirar al cielo,
Deja de buscar algo que no existirá.

He tenido tanto por que luchar,
Y me detengo justo, justo al final,
Cuando descubro ésa mentira,
Que siempre me permite rectificar.

Deja de jugar con algunos mortales,
Sólo para mantener tus signos vitales.

Deja de fingir que tú eres víctima aquí,
Cuando ambos conocemos la realidad,
Te dieron el puesto más alto de verdugo,
A mí, un corazón... para variar.

Pon los pies aquí en la tierra,
Y deja de jugar con fuego,
Soy tu esclava de guerra,
La única que comprende el juego.

Ella es, algo que tú puedes tener,
Te ayudaré, formaré parte del riesgo,
Sólo para que tú ya no puedas perder,
Y dejar de ser, una pieza sin arreglo.

Dame tus manos, desdibujaré tus líneas,
Trataste de darme lo que antes yo pedía,
Pero el mundo gira y cambiamos de sintonía,
Ahora vete y yo correré por mi vida.

Estoy confundida por esta utopía,
Ya de seguridad no me queda ninguna medida,
Escalaré al lugar más alto para comprender,
Mientras tú, sigues gravitando sin volver.








Una vaga despedida.

La historia de la que ya no quiero hablar,
Me habla a través de mi reflejo, no se ve tan bien,
La inequívoca expresión de: no me vayas a dejar.
Y caminas por la calle, me ves y no me dejas de querer.

¿Cómo hago para explicar algo que no puedo?
Siéntate un instante y hablemos de nosotros,
No quiero preguntas, yo no las respondo.

Tengo una vida atrás de lo que tú me das,
Un mundo bastante ancho por el cual pasear,
Sólo dime el momento en el que te vas,
Y yo, trataré de callar, cerrar los brazos, no amar.

Nos encontramos en un laberinto,
Dónde tú te encontrabas perdida,
Déjame decirte o te explico,
Este momento no tiene salida.

Mientras duermo en la misma cama,
Y extraño tus inconstantes llamadas,
Sé que debes dejar ir cuando amas,
Lo nuestro, quizá depende de otras palabras.

Deja de mirar a la luna y ven a buscarme,
O prefiero pensar que deberíamos dejarlo así,
Intentaremos encontrar aquel coraje,
El que me dijo que sólo fuera feliz.

No voy por la calle pensando en la ocasión,
Pero estoy cerca de un cambio en mi dirección,
Me marcho cuándo sabemos que hay más por entregar,
Pero cariño, alguien más necesita que seas real.

El pasado es increíblemente histórico,
Nunca he sabido cómo se hace para olvidar,
Me entregaste algo que era totalmente ilógico,
Sigo sin poder entender, sin poder descifrar.

Voy a tu casa y la mitad del tiempo te beso,
La otra mitad es para decirte cuánto te quiero,
Pero el tiempo que no me queda,
Es para decirte adiós.

-Miénteme a la cara con un:

"I don't love you anymore".




martes, 3 de diciembre de 2013

Desequilibra mi mundo.

No me siento inspirada, para decir lo mucho...
Lo mucho que siento, la reacción original.

Cariño, cuando me veas bésame.
Cuando me toques, acaríciame.
Cuando me dejes, regresa por mí.

Ven a rogarme, implora por favor,
Quiero tener algo más intenso,
Que unas noches me entregues tu fervor.

No soy yo, es esta desesperación,
De saber que no puedes soportarlo,
De verte pensando en mí, nada más.

Quiero sentir tu piel,
Besar tus párpados, 
Tocar tus pies,
Quererte a cántaros.

Soy filosofía en tu cuarto,
Necesidad en tus mensajes,
Destino de tus abrazos,
Perfección en tus señales.

Tómame bien o déjame ya,
Pierde la cabeza conmigo,
Suelta un poco tu serenidad,
Juega con mis sentidos.

Soy la historia escondida,
En tu almohada y sonrisas,
Quiero que me pidas,
Que me quede de por vida.

Soltaré mis sensaciones,
Adornaré las situaciones,
Hablaré de mis canciones,
Mientras tú las compones.

Rompe el viento,
No me des silencios,
No justifiques tus miedos,
Éstos sólo se dieron.

Enloquéceme.
Asómbrame.
Desespérame.
Idolátrame.















lunes, 2 de diciembre de 2013

Ser Oscuro.

Hace algunos años yo me enamoré de ti,


Fui tonta y hace poco lo reconocí.


"Si, es mi felicidad, 
Si, siempre le podré amar"


Hablábamos de sentimientos desconocidos.


Te digo, hola y tu sonrisa es formal.


Disculpa que te disculpe.


Ya no quiero contigo tratar.


Un día vendrás, yo lo sé.


Y sabrás que el daño, se regresa.


Yo no guardo rencores.


Y tampoco pongo condiciones.


¿Quién me ha lastimado más que tú?


Difícil de reconocer.


Hay algo que te quiero presentar:


Se llama felicidad.


Algún día le conocerás.


Me marcho.


Sabes que significa un adiós.


No rompas más corazones.


Basta de tu pasado.


Dile adiós.


Cautiva

Estoy presa de tus ademanes y tu forma de vivir,
No me escondas de la gente, no me escondas de ti,
Sé que no puedo ofrecerte lo que otros podrían,
Pero este sentimiento latente no nos dejaría ir.

Cariño te lo digo yo, cierra las puerta de la prisión,
Yo te pido algo extraño, no me dejes salir,
Porque sabes que sólo estando en esta posición,
Podré admirar tus gestos, ser tu cautiva servil.

Hago todo para que tú puedas confiar en mí,
Y aunque logro tocar la meta, tú me regresas.

¿Soy cautiva o sólo una guerrera?
Soy insistente, tal vez no tan valiente,
Tú ni siquiera tuviste que atraparme,
Sin saberlo, soy yo quién juega con tu mente.

Me llamo a mí misma cautiva de tus ganas,
Pero eres tú quién hoy pierde la calma.

Pareciera que yo soy quién sufre por tu amor,
Pero es tu cuerpo que corresponde a mi calor,
Planeaste un secuestro que se volvió en tu contra,
Dime, ¿qué se hace cuando suceden estas cosas?

Me paso mirando las inscripciones que pones,
En la cama, en la casa, en el comedor...
¡Oh, mi amor! dime, ¿por qué me descompones?
Has olvidado que este juego requiere de concentración.

Llueve, llueve mucho y tú desapareciste,
Vuelves por las noches y esperas a que te necesite.

Ridículo, esporádico, intangible, así es este amor,
No me mientas cuando te mires al espejo,
Me gustaría que dejes de tenerte compasión,
El acto crudo de tocar tu cuerpo hace perder la razón.

Cautiva en tu alma, cautiva en tu desesperación,
Una parte de mí pide a gritos tus llamadas,
Otra, ahora mismo ruega por mi redención.

Tengo una pregunta más para ti,
¿Sigo cautiva en tu imaginación?
Deja de decir sólo lo que crees poder decir,
 Y habla claro, ¿soy tu inspiración?

El material del que está hecho mi piel,
Es lo que me mantiene en esta tierra,
Triste puedo ver cómo te dejas querer,
Sin encontrarme, tú lo intentas.




Cautívame y da color a esta historia gris, que se compone de tres cosas: 
Tú, la nube & un cielo sin fin...
Llévame ahí.

Rompe mi alma y vuélveme a construir.


domingo, 24 de noviembre de 2013

Llamada tras llamada.

Llámame cuando llegues a casa,
Esperaré sentada toda la noche,
Digamos unas pocas palabras,
Que no suelten tanto derroche.

Un vino para brindar por este momento,
Es tan fugaz y a veces despectivo,
Pero cuando yo te digo que te quiero,
Todo de pronto se abalanza sobre mí.

Llamada tras llamada,
Beso tras beso,
Abrazo tras abrazo,
Y sonrisa tras tu cuerpo.

No quiero dibujar las paredes,
Sólo para decirte algo que ya sabes,
No quiero dibujarte y que me canceles,
Que me digas que no soy parte de tus planes.

Digamos que yo sigo siendo real,
Que el cansancio que me define,
No siempre me va a arrastrar,
Seremos tú y yo, seremos felices.

Una palabra muy utilizada pero vacía,
Y yo contigo, es verdad, no debería mencionarla,
Pero hemos tenido la gracia de darle forma,
Llenaré tus mañanas con una taza de ironía.

Despertarás pensando si te siento,
Y en el transcurso del día te lo preguntarás,
Entonces, leerás todas estas líneas,
Y por la noche, sabrás la respuesta. 
Lo descubrirás.

Te haré llorar, te haré reír, te haré rabiar,
Pero cuándo llegue el momento del beso,
Sentirás todo lo que dentro te hizo explotar.

El instante se nos va y no lo podemos atrapar,
No es cuestión de decidir, es cuestión de sentir,
Si tú me entregas un arma que pueda ser letal,
Segura estoy que me voy a arriesgar por ti.

Antes de marcharme, déjame darte la clave,
No hay que prometer nada, 
Porque si tus sabios encuentran algo inestable
Querrán que me marche lejos de tu mirada.

Y eso, tú y yo sabemos...
Es algo imposible de cumplir.



Please don't go.







Única compañía

Siempre vas a ser su eterno resplandor,
La palabra magia contigo se quedó corta,
Sonreirá todos los días y empezará por hoy,
Cuando recuerde todo lo que provocas.

Gracias a ti, puede pensar con claridad,
No hay mejor manera de demostrarlo,
No le dejes nunca, no le vayas a olvidar,
Que tiene su futuro a tu lado preparado.

Sortearán todos los obstáculos del exterior,
No hay necesidad de luchar, alguien los ayuda,
No sé cómo esa flecha los golpeó,
Pero estar contigo ya no le asusta.

Dale otro beso sin despedirte,
Dile que te quedarás para siempre,
Que pasarán años y aún así no vas a irte,
Porque sufre al pensar que podría no tenerte.

Ya no puede caminar, flota sobre la tierra,
¡Qué tontería! tú le has hecho apostar,
Todo lo que tiene y aunque no lo tuviera,
Segura estoy de que te lo va a entregar.

Recuerda todas las canciones,
Que tocaban esa misma noche,
Y a veces olvida las razones,
Por las que se crearon algunas situaciones.

Háblale eternamente con la verdad,
Dile que igual que él, te vas a quedar,
No le entregues promesas sin realidad,
Sin condiciones, para quererse más.

Si es posible.

Querer es la palabra que da frutos,
El amor es tan confuso cuando existe,
Extrañarte más de lo que podía imaginar,
No sabemos ya lo que le hiciste.

Brindaré por ese sentimiento único,
Por aquellos que lo han podido encontrar,
Puedo dar pasos enteros y de súbito...
Toparme con ella, sin poder escapar.

Y aquí estás, estamos los dos compartiendo la vida,
No me digas que deje de escribir sobre lo mucho que siento,
Porque nuestra historia se mezcla con bastante poesía,
Aunque tú no me creas, yo nunca, nunca miento.







sábado, 23 de noviembre de 2013

Madre: La historia de mi vida

Madre, nunca quise enamorarme de esta persona,
Te juro que traté de seguir tu consejo,
Pero de pronto se apareció y movió mi panorama,
Y ahora que me ves, mira como me encuentro.

Quería vivir mi vida cumpliendo mis planes,
Pero llegó como un avión que aterriza de emergencia,
Cuando menos pensé ya estaba siendo imprudente,
Su sonrisa se mezcló con la mía, volví a mi esencia.

Hoy soy quizá la persona más segura del planeta,
Madre pienso que, eso puede deberse a su presencia,
Dime la forma de explicarte este amor,
Para que tú y mi padre lo entiendan.

Traté de ser lo que todos deseaban que fuera,
Aunque desde pequeña tuve mis propias dudas,
Traté de dejarlas a un lado y no provocar problemas,
Pero a los doce años dejé de sentir culpas.

Me rompieron el corazón y yo también lo hice,
Pero debía callar y en silencio superar ese momento,
Porque era la etapa que nadie quiso conocer,
Un momento que me duró diez años, no tenías conocimiento.

Pretendiendo ser quién nunca pude ser,
Por más que deseara cambiar mis sentimientos,
Debo admitir que no lo pasé tan bien,
Sabiendo que las dudas de la familia iban creciendo.

Me di cuenta de lo que fácil que es señalar a los demás,
Muchas veces observé como todos lo hacían,
Y me preguntaba dentro, ¿hablarán así de mí?
El miedo incrementaba mis ganas de retroceder.

Madre, te tengo ahora una mala noticia,
Descubrí contándole a mis amigas...
Que lo que tú ves mal, la mayoría ve normal,
Para ser sincera, eso me quitó un peso de encima.

Y decidí ser yo, siempre yo misma,
Sin fingir y sin tener que ocultar tanto,
Así que ahora que decides meterte más en mi vida,
Tú entenderás de que te he estado hablando.

Mis presiones al soltar esto han cedido,
Ya nunca más me he sentido enferma,
Trato de ver cuál destino será el mío,
Y no te preocupes porque ella me entienda.

Me quiere, me cuida & me pelea.

Es lo que mi padre y tú, alguna vez tuvieron.

Más bien, lo que siguen teniendo.

A sus... quizá 24 años juntos.






Ellos dos.

Ella quiere ser feliz a su lado,
Poder verlo todos los días,
Pero ya se ha acostumbrado,
A ser sólo un momento en su vida.

Él cree que deben verse siempre,
Pero le dan miedo las consecuencias,
Él tiene que ver que puede hacerse,
Para no causar problemas.

Le quieres y te quiere, de eso no hay duda,
Tal vez el andar sea una clase de tortura,
Arrastrando palabras a quién no escucha más,
Peleando por una sonrisa, algo que pueda regresar.

Él me dijo un secreto para ti,
Y ahora mismo no lo puedo contar,
Sólo debo decirte que te vio reír,
Y no hubo nada más lindo por lo cual soñar.

Sólo dale un poco de alegría,
Los temores que tienes se deben disipar,
Puede suceder que no use palabras que tengan simetría,
Dispara tu arma, veamos que puede pasar.

Tú eres lo que él no quiere que seas,
Pero lo eres y yo no puedo mentirte,
Porque se le sale el alma cuando te encuentra,
Y tú te callas, y guardas dentro lo que quieres decirle.

No soy poeta, no escribo para que me lean,
Esta historia es tan real como yo existiendo,
Cada quién juega su parte, y si te enteras...
Yo ya no sé que está pasando, tal vez me están mintiendo.

Él y ella, siempre escribo sobre esta pareja,
Y si se dan cuenta, hace tiempo que existen,
No hay cosas que se puedan dar de vuelta,
Tomar una decisión los hizo felices.




viernes, 22 de noviembre de 2013

¿Y ahora?

Entraste a mi vida.

Y conseguiste lo que nadie jamás.

Busco un mundo que mejorar.

Colapso con el tuyo, lo sabemos.

¿Y ahora?

La gente se aleja.

Y la historia se reduce a nosotros dos.

Un vino empaña nuestra copa.

Brindemos por querer creer en el amor.

Tus labios, mis labios.

Ahora se llevan tan bien.

Se conocen desde hace tiempo.

No te quiero perder.

Es el antojo de mi boca.

Y el deseo de mi interior.

¿Y ahora?

La última palabra.

Una última sonrisa.

O, quizá un centenar más.

No te quiero con nadie, jamás.

Pertenencia, cariño.

Eso me has venido a regalar.

Te prometí cuidar de ti.

No romperte el alma, jamás.

¿Qué dices?

¿Me querrás para siempre?
¿Hasta el final?

Espero que el final no llegue, jamás.


Para que no olvides.

Peleamos cada mañana y cada día,
Pensando que cada quién tiene razón
Amor, con alegría te lo diría,
Pero, eso es una mentira más.

Te cuento que estoy bien acá,
Y que todos los días te extraño,
Sufro mucho cuando te vas,
Y esos días, esto es lo que hago.

Dos años me dicen que somos así,
Fugaces memorias se cuelan de pronto,
Y recuerdo imágenes de ti sonriéndome a mí,
Podría pensar que algo ya está roto.

Cada día al despertar, tus besos son tan interesantes,
Sonríes y me doy cuenta que todo va bien.

Y el día transcurre normal,
Un error mío, caro lo he de pagar,
Haces cosas que no soporto,
Y aún así, tus labios y mis labios se buscan como locos.

No pretendo contar nuestra extraña historia,
Quiero llegar al futuro y decirte, esto fuimos un día,
Si las reglas de la sociedad nos quieren corromper,
Si has olvidado que yo soy el amor de tu vida.

No me digas que no entiendes lo que escribo,
Me rompe el corazón que te sea tan difícil,
Porque todo lo que digo, lo que concibo,
Tiene un fondo más profundo que el de aquí.

Tres citas nos llevaron a esta realidad,
Dos historias sobre cómo nos rompieron,
Desconfianza y tristeza manejaron nuestra sinceridad,
Pero nuestros corazones, ellos todo se lo dieron.

Estas líneas, en tu color favorito escritas,
Esta sensación de poder perderte que lastima,
No quiero formar parte de una tiranía,
Quiero volver a darte todo lo que en un inicio te daría.

No puedo dejarte ir,
Se moriría el corazón,
Te amo tanto que puedo sonreír,
Con sólo recordar el sonido de tu voz.







Me he encontrado.. .

Me he encontrado con la noticia de que ya no soy,
Lo que tú quisiste que fuera en tu vida al inicio,
Me he encontrado a mí misma cantándole al desamor,
Haciendo éste que poco a poco vaya perdiendo el juicio.

Voy a perder la razón y creo que pocos lo notan,
Soy de esas personas que tienden a volverse locas,
Todos los días despierto pensando en su boca,
Pero le hago creer que poco ahora me importa.

No es así, porque tú eternamente irás conmigo,
Nunca he pretendido de hecho, llevarte a algún sitio,
Y cuándo me haces la pregunta, sé que todo lo has conseguido.

Últimamente no siento esa chispa,
Soy fiel a quién me cura heridas,
Y me pregunto, ¿si me quieres?

Desenredando historias me doy cuenta de que si,
Y lo peor es que ahora estás muchos kilómetros lejos,
Deseo estar en un lugar dónde sólo pueda descubrir,
Tus labios suaves, tus manos incesantes, tus ojos tercos.


Sociedad, ¡Oh sociedad!, eres tú quién está maldita,
Porque te apegas a aquello que más criticas,
Es tu culpa que yo no pueda tener una verdadera cita,
Y mi culpa por creer que debería escucharte, todo me lo quitas.

No quiero prestarme a los juegos de nadie,
Tuve mi lucha y salí bien librada de ella,
No voy a tener el retroceso en esos detalles,
Que tanto esperé conseguir, no esta vez.

Me he encontrado con la noticia de que ya no soy.. .
Tu mayor adicción, ni provoco tu insomnio,
Y duele mucho pensar que si te lo di todo,
Ahora me regalaron un boleto a un nosocomio.

Dime, sólo dime, ¿que es lo que quieres de mí?
No puedo caminar por la calle tranquilamente,
Me lo encuentro a él, veo a todos y te veo a ti.

Tal vez un fantasma tuyo trata de engañarme,
Y si me traicionas sólo dame un poco de alivio,
La desesperación, las palabras que tú evades,
Son como una pérdida en mi propio equilibrio.



jueves, 21 de noviembre de 2013

Una historia para ti y para mí.

Yo te miro y tú me miras, es un juego de palabras,
Yo te hablo y tú me hablas, un juego de miradas,
Cuando tú hablas yo te miro, y viceversa.

Una noche desperté para poder pensar en ti,
Es que yo no te pude soñar y no supe por qué,
Obligué tanto a mi mente que cobró vida,
Y decidió ponerme a soñar despierta.

Una mañana desperté a tu lado y lo comprendí,
Sabía que tenía mi futuro a un costado,
Muchas veces me dije lo tonta que fui,
Espero jamás tú lo hayas escuchado.

Juego con tus tiempos, juego con tu mente,
Sabemos que te tengo, pero no si tú lo quieres,
Y escucho tus labios moverse, tú mientes,
Pero aún así enredada en tus hilos me tienes.

Y ya somos dos, aunque desees no verlo,
Con una venda en los ojos que nos colocamos,
Oye, yo no pretendo dar lo que no tengo,
Pero, resulta que te cuesta trabajo creerlo.

No hay cuerda que nos ate y nos mantenga unidas,
Pero un hilo invisible se encarga de no dejarnos salir,
Se me van las ideas y no hablemos de nuestras vidas,
Tomo tu mano, pero tú has planeado como huir.

Y así es como te regalo, una historia,
Y seré yo quién dirá que es para ti,
Pero ante mi inminente derrota diré,
Que también es para mí.
Si, quizá, sólo para mí.

Y me arrepiento de cada corte,
De cada dolor que pude causarte,
Pero puedo también ser tu soporte,
Si no querías enamorarte.

Si te quedas, yo me quedo también,
Si me quieres, yo te quiero también,
Pero si tus sentimientos se agotan,
Yo debo seguir siendo fiel.




Desgracia.

Un vidrio empañado me habla sobre ti,
Todo sigue su rumbo, dices que es mejor así,
Si, ¿pero dónde pondrás las palabras bonitas?
¿Dónde dejamos aquello que nos robaba sonrisas?

Tristeza, ella ha tocado el fondo de mi ser,
No puedo darte un mensaje si no lo quieres leer.

Sólo dime que no buscas lo que antes buscabas,
Un apretón de manos será lo único que bastará,
Tu realidad, ahora si podría ser lo que esperabas,
Pero no me digas a mí que hacer, no quieras ayudar.

Cuando yo viví en otra época, y te conocí,
Sé que el mismo lazo de antes, sigue aquí.

Un dolor atraviesa mi alma en diagonal,
Siento como una mitad se salva,
Pero la otra parece zona mortal.

Tiembla el interior cuando no hay peleas,
Porque a veces éstas reviven nuestra pasión,
En cambio, tú te alejas y me observas, 
Estás mirando pero no prestas atención.

Que desgracia, ¿a dónde vine a parar?
No te acerques a mí, no me puedes abrazar.

Rozas mi piel y le das un vuelco a mi situación,
Que desgracia, ¿que rayos fue lo que nos pasó?

Te lo hago yo mi amor, quiero dañarte,
Pero no quiero romperte en dos,
Consumir todo el tiempo que no puedes darme,
Y a cambio, sólo lloro por esta maldita situación.

Una noche sé que vendrás y me dirás, yo te quiero.
Y esa misma noche te regalaré los besos que te guardé,
Aleja a todo el mundo, hagamos un pequeño escudo,
Y dime te amo, porque estás aquí, porque por fin te encontré.

Pero que desgracia, saber que no nos pertenecemos aún,
Y que debemos pelear contra la historia,
Pero cuándo me abrazas, aparece ése color azul,
En esa nube, que nos estremece y alborota.

Que desgracia, tan increíblemente maravillosa,
No me importa si debo entregar mi todo,
Háblame de esto, de lo poco que te importa,
Y yo me voy, incluso prometo no tener el corazón roto.