No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

domingo, 31 de agosto de 2014

Transición.

Pendiente estuve de ti,
Es verdad.

La alegría se tornó en pesadilla,
Y su felicidad depende de mí,
Mientras tome sus manos,
Todo estará bien, me lo decía.

Y, ¿que crees?
Es la verdad.

Verdad, verdad.
Me adentraré en mí misma,
Consideraré mis oportunidades,
Y no sentirme oprimida.

No vale decir mentiras,
Aceptar es parte del día a día.

La belleza de los inicios,
Persigue a la memoria,
Los días color pastel.

Y en esta transición,
Nos perdimos todos,
Pero siento que más me perdí yo.

Toqué un fondo,
Los demás pudieron respirar.
Haré todos los sacrificios,
Que me permitan regresar.

Y volver a ser yo,
Sin esa tonta sombra de lo que soy.

Ajusta los engranajes de tus sentimientos,
Es bastante malo bloquear el sentir.
Quiero futuro con la palabra: contigo.
Le pondré ganas.
Olvidaré hasta lo impreciso.

sábado, 23 de agosto de 2014

Ultimas palabras.

Que se quede así,
Perfección en tu mirar,
Sentimientos bonitos,
Que el recuerdo atesorará.

Y la sensación de qué sería tan bello,
Que por esa misma razón,
Mejor no fue.

Practicando el olvido,
Porque no se me da bien,

Pendo de los hilos,
Que nadie quiere mover.
Presiento un finito,
Que todo mundo ve.
Excepto yo.

Tus últimas palabras,
Tan reales y decepcionantes.

Seríamos.

He borrado tus mensajes,
Perdido tus poemas,
Compré un perfume nuevo,
Que no me recuerde al tuyo.

Le di un beso a la alegría,
Y nos reconciliamos de nuevo,
Dame el olvido que no te pedía,
Mientras alimento mi ego.

Perdona la osadía de enamorarme de ti,
Cuando soy sólo un pasaje de tu vida.

Y te vas a donde querías,
Yo sabía que tú mentías,
No soy única, ni especial.

Y te encontraste con alguien a tu medida,
Y por eso me desprecias más,
El no importa nos rompió,
Y el futuro nos desvió.
Más fue tu decisión.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Bonito.

Es quien soy contigo,
Cuando me pongo a pensar.

No le des vueltas al mundo.
Ya estamos volando en las nubes.

Dame un beso y quédate así,
No te robarè los sueños.
Te ayudaré a construir,
Palacios de algodón,
Que parezcan de acero.
Seguros, como este amor.

No me tomes de la mano,
Ni por la calle beses mis labios,
Cuando desees esa seguridad,
Voy a ser la primera en notarlo.

Nadie como tú.

lunes, 18 de agosto de 2014

Vacía.

Vacías las entradas y las salidas.
Vacías las sonrisas y tu osadía.

Perderé la intención que me llevó a ti,
Sin moldear palabras que te diría.

Vamos por buen camino,
Desconocidos parámetros que utilizo,
Y creer en el, ahora está prohibido.

No me mires y mucho menos me lo digas,
Cerraré los ojos, pensaré en el final.

Me iré por el camino que he escondido,
Para nunca jamás volverte a encontrar.
Ni siquiera Romeo me hará recordar,
Borraré de mi memoria,
aquello que no me permita olvidar.

Pasearé por caminos tortuosos,
Y quizá haré algo por mi alma atormentada.

No quiero hablar de amor,
Ni de bonitas palabras,
Para mí, todo eso se acabó.
Aquí tiro la toalla.

Eso dicen aquellos a los que se les rompió,
Matices grises, palabras infelices..

Y de vuelta otra vez,
Creyendo en algo que quizá para ti,
Nunca existió.
Creyendo en algo vacío.

Vacías no eran mis palabras,
Pero si tus creencias sobre el amor.

Paciencia, decían. 
O la ansiedad te comerá.
Y la paciencia fue el final.

sábado, 16 de agosto de 2014

Éramos...

Eramos primavera en un otoño decolorado.
¿Lo recuerdas todo?
Y ahora nadie quiere recordar el pasado,
Nadie habla, nadie exclama.

Las palabras se amontonan en mi boca, 
Y sólo Él, sabe lo que puedo sentir,
¿Para que te digo mentiras?
Hace tiempo que yo deje de sonreír.

Y no es culpa de nadie, ni siquiera mía,
El mundo dio un giro extraño; que no provoqué.

 Y lo sé...
Porque no estoy en ninguna posición,
Soy una extraña hasta para mí misma.

Trato de no pensar, callar mi cabeza,
Y sólo atino a pensar e imaginar.

 La locura llegará pronto a mi alma,
Esta no la rechazará, sería la mejor salida.

No llueve en mi corazón, pero llueve en la ciudad,
Y todos los días son hermosos, pero nadie lo ve.

Entro en un estado de ansiedad, donde sólo quieres llorar,
Crear un mundo alterno de magia, que no existirá.
¿Para qué? ¿Para qué molestarse con el amor?
Si este, condena y maldice nuestro cariño.

Eramos agua en tierra, sin tocar el piso.
Ahora somos tierra, sólo tierra seca.

Y no resbalo con nieve.                         Ni nado en el mar.

Tù eres la historia que no quería contar,
La que llevo dentro de mi pecho,
Un secreto a medias, que no sé guardar

Ya no espero nada, me declaro vencida,
Es que ya no tengo ganas de pelear,
Si intento hacer algo, todo sale mal.
Y, me pregunto que puedo lograr.

Ninguna pista de aquél brillo que había en tus ojos al mirarme,
              Ninguna palabra alivia la ansiedad que me acompaña siempre,
                             Ninguna persona es capaz de lograr que yo pueda encontrarme.

Pero quizá yo pueda borrar tus continuos padecimientos,
O quizá desaparezca, se siente como un final.
El final de una vida que no puede existir,
Y sin embargo, aquí está.

Eramos un universo dentro de la tierra,
Y ahora, todo volvió a su normalidad.
La tierra volvió al universo, éste se expandió.
Y volvimos a ser parte de todo, 
Sólo una pequeñísima parte de todo.

Eramos tantas cosas y la vez nada,
Somos, pero en un tiempo pasado,
Seremos, no sé que.
No me entero.





domingo, 3 de agosto de 2014

Pasión

Ella entró a la habitación, su aroma le alertó.

Los sentidos se bloquearon y la tomó en una prisión.
Ató sus pensamientos a su persona,
Compró gasolina para encenderla,
Perdió la noción del tiempo.

Le rompió la ropa en dos,
Sin tocarla la martirizó,
Sonreía desde su lugar,
Mirando sólo su silueta.

Nunca fue su intención atraparla así,
Pero ella había caído en su trampa.

No soy un demonio, se decía a sí misma.
Y no tengo miedo de tu presencia.

Se acercó a ella con un cerillo,
Y comenzó a pasarlo por su piel,
Su piel, se encendía..
Y paso a paso, ella gemía.

Algo perturbaba sus sentidos y le molestaba,
No podía ver si sonreía...
No podía mirarla a la cara.

Cortó con un cuchillo sus manos,
Con la corazonada de que funcionaría,
Y ella, despertó... volvió a gemir.

Y en las heridas, le arrojó alcohol.
Pendiente de sus movimientos,
Sin detenerse ya a pensar.

Y cada tacto la quemaba,
También la había vibrar.
Cada caricia, la rompía en dos.
La martirizaba.