Todos somos como zombies, la extrañamos, quizá nunca nos damos cuenta de las personas que llenan un espacio y ocupan un lugarcito en nuestro corazón, hasta que empieza a doler su ausencia y es que ella era una persona tan segura de sí misma, que me parecía invencible, ni su tamaño, ni su complexión aminoraban su seguridad y fortaleza, era sonriente, agradable, vivaz con sus argumentos y no le tenía miedo a nada, hacía favores sin pedir nada a cambio, estaba llena de vida, expresaba su opinión de una forma muy realista.
Platicar con ella un lunes, verla a lo largo de la semana y escucharla el jueves, aún recuerdo sus palabras, sus deseos y también recuerdo cuándo se despidió de mí ese jueves.
Difícil, es más que difícil recordarla nada más, pensar que no está aquí.
No todo es malo, todos la recuerdan, todos la extrañan, muchos queremos rendirle homenaje y hacerla sentir orgullosa desde dónde esté, compartir nuestras metas con ella y dedicárselas.
Aún no lo creo, pero su partida se hace cada vez más notable, los primeros días despertaba y la recordaba, parecía una pesadilla, sólo eso, pero no, es real, ella ya no está, todos vamos a los últimos días de clases, sabiendo que ella no ocupará un lugar; pero estás en el corazón de todos Jaqueline, créeme que yo nunca te olvidaré y me atrevo a decir que nadie lo hará, ojalá pudieras acompañarnos el día de nuestra graduación, porque también eres parte de nuestra generación, siempre lo serás.
Con amor, Citlalli.

miss her so much
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