Te regalo un río de sentimientos y lo único que puedes hacer es evitar mi mirada, porque sabes que soy yo quien ha perdido la razón y aún así conservo la cordura, cuando nuestras palabras suenan duras, no me digas que le has llorado ahora que se ha marchado, porque me entristecen las mentiras que usaba contigo, mientras yo camino y me doy cuenta que he recibido un cruel castigo.
Hace días pasé por tu casa y decidí no llamarte, la intención de caminar sobre tu acera no era la correcta, aún así vi alguna que otra silueta, rompí hace tiempo alguna que otra cadena, porque dicen que los años te dan experiencia, sin embargo tú no escarmientas, no ves nada de lo que hizo por su cuenta, mientras tú esperabas el momento de la cena, donde llegaba tarde y oliendo a mujerzuela.
Hace tiempo los papeles en sociedad cambiaron, ahora te toca esperar sentado mientras ella llega cansada y no te quería dar un beso, se acostaba en la cama con el pretexto de que debía trabajar.
Sabías que no te amaba y aún así no dejaste de luchar, era la mujer de tu vida y no se podía marchar, pensabas que algún día tu osadía se la podía ganar y al final te quedaste en la calle sin nada más que dar.
En mis sueños locos tú la dejabas al final, pero tus pesadillas se trataban de mi persona y ahora resulta que te fuiste a equivocar y que yo te di lo que nadie más, le puse fin a esta historia que no me dejaba respirar, encontré el anhelo de una persona, que no por estar sola se vino a acercar.
Te vi el otro día caminando con ella sin mirarme a la cara, poco importante es tu expresión para mí, representas la piedad de mi alma que no soltaba y ahora hace lo que se le da gana.
En su telaraña estás por reventar, pronto ella se dará cuenta de como cambiarás, ejercerás el poder que desde el inicio te dio miedo mostrar, ahora que me miras a la cara noto algo de seguridad.

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