No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

domingo, 25 de mayo de 2014

Memorias de ti.

El color que cambia de visión,
Un mundo blanco y puro,
En el que gravitas tú.

No concibo la idea de ser,
Del verbo estar sin ti.

Mientras las cortinas se abren,
Y te revelan ante mí,
En el camino me adelanto,
Y una rosa te entregaré cuando llegues aquí.

Dejar de imaginarte y que seas real,
Un camino de espinas no me dejaba seguir,
Pero la luz de tus ojos nos iluminó.

Y mi corazón deslumbrado quedó,
Ciego ante tu brillo y tu aroma,
Tonto corazón, yo antes me reía de ti.

Y ahora mírame, pidiendo tu consejo,
Olvidando que el amor causa dolor,
Si no pasa eso, en realidad no es amor.

La felicidad es tan pasajera,
Pero la nuestra ha sido duradera,
Y las peleas hasta gracia te dan,
Aunque no entiendas mis palabras ya.

Levanta tus rodillas, coloca tus piernas sobre mí,
Y calla, por favor... no hagas ningún sonido,
Quiero hablar con tu respiración, con tus suspiros,
Déjalos salir, que me conozcan mucho más.

Yo no ruego por amor,
Yo sólo soy débil, 
Cuando estoy contigo,
Cuando hablo contigo...

Si, yo recuerdo, la primera llamada, 
El primer beso que me compartiste,
Y desde entonces me familiaricé con esta explosión, 
De sentimiento, imposibles de detener.

Y todo el día voy a cantar,
Aunque tú no te des cuenta,
Que yo sólo canto por ti,
Y a lo largo del día,
En mi mente estarás,
O te cruzarás.

Oye yo... recuerdo tu mirada escondida,
Tus abrazos cuando me marchaba,
Y tu voz, en todos los sueños me hablaba.

De conocerte, también me conocí a mí,
Mis límites salvajes de pronto conocí,
Y también contigo, yo los crucé.
Ahora heme aquí.

Aunque nuestra primera cita, 
No se supone sería una cita real,
Sólo era un encuentro, no más.

Pero en tus ojos lo vi, 
Sabíamos que habría algo más,
Sabíamos que un roce...
Nos haría perder la cordura.
Y yo dejé de pensar.








No hay comentarios:

Publicar un comentario