No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.
jueves, 4 de febrero de 2016
Provocaciones
No fue un juego cuando desperté a la vida.
No te lo tomes personal, no quiero pertenecer a tu lista.
Me enamoré de su voz y su sonrisa,
Eso fue cuando me perdieron de vista.
De pronto sé que la vida no depende de nadie,
Logro vivir un día con un boleto comprado,
Buscando la manera de no gastarlo,
Pero si de mejorar lo que me han dado.
Cuando desperté por la mañana,
Me di cuenta del sonido que emite al hablar,
Fue mi desesperación de vivir en la historia que creé,
Que olvidé que el entorno llega más allá.
Quiero mostrar que vivir no siempre es eso,
Que existir no tiene otro significado,
Si no decides dárselo.
Olvida lo que te daña o guárdalo muy dentro,
Esta vida no va a esperar,
No te va a regresar el pasado,
Te da un presente para explotar,
Y te promete un futuro que no sabe si cumplirá.
Y me provoca ganas de llorar, de acurrucarme y llorar.
Porque hay momentos de mi vida que no volverán,
Como el tono de su voz, guardado sólo en mi celular,
O el simple tacto del beso de mi abuelito,
Que más que abuelo fue padre.
Y más que padre fue quién más creyó en mí.
Las provocaciones de la vida para hacerme llorar,
Son las mismas que me hicieron sonreír y más que lamentar,
Me hacen darme cuenta de las promesas que hay,
Que no son tangibles hasta que se vuelven realidad.
Y la ilusión de la vida,
Es la misma ilusión de la muerte.
Y tengo una lección aprendida,
Que podré contar con suerte.
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