Me miró y me ignoró.
Me sonrió y cambió de posición.
No importa, no vengo contigo.
Me miró y se incomodó.
No importa, no eres la principal.
Me hizo una sola pregunta.
Y yo respondí sonriendo a medias.
Me moví para poder ver más.
Me volvió a ignorar y no me molestó.
Caminamos.
Y yo iba acompañada.
Una conversación casual.
Una noche normal.
En un bar y en casa.
En el bar de nuevo.
Destino.
Nos cambió de lugar.
No entiendo el juego.
Tú ya no me ignoras.
Me explicas y luego me asombras.
Transición dentro de mí.
Una sonrisa y desesperación.
Puse más atención a los detalles.
Fue agradable y ya.
Fui insistente, es verdad.
Te fuiste a casa y yo también.
Esa noche cambió esta vida.
Maté mi rutina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario