No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

sábado, 21 de mayo de 2016

Como un punto se convierte en línea continua.

Me miró y me ignoró.

Me sonrió y cambió de posición.

No importa, no vengo contigo.

Me miró y se incomodó.

No importa, no eres la principal.

Me hizo una sola pregunta.

Y yo respondí sonriendo a medias.

Me moví para poder ver más.

Me volvió a ignorar y no me molestó.

Caminamos.

Y yo iba acompañada.

Una conversación casual.
Una noche normal.

En un bar y en casa.
En el bar de nuevo.

Destino.
Nos cambió de lugar.

No entiendo el juego.
Tú ya no me ignoras.
Me explicas y luego me asombras.

Transición dentro de mí.

Una sonrisa y desesperación.

Puse más atención a los detalles.

Fue agradable y ya.
Fui insistente, es verdad.

Te fuiste a casa y yo también.

Esa noche cambió esta vida.
Maté mi rutina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario