Pensé toda la vida que él me lo daría todo,
Sus consejos, su amor extravagante.
Sé lo difícil que era convivir con él,
Pero yo no tenía que esforzarme mucho,
Él era tan permisible conmigo como no lo fue con nadie.
Ninguno de sus abrazos se desvanecieron,
Ni sus malas palabras fueron eco en mi adolescencia,
Los logros que tenía él los sacaba a colación.
Fue un padre para mí, al que otros tenían miedo, yo le tenía respeto y cariño.
Heredé más de él de lo que habría deseado, pero sus besos se convirtieron en algo de todos los días.
Te recuerdo siempre, te recuerdo todos los días.
Cuando manejo en el auto y tengo la vista fija, recordando perfectamente el tono y la tranquilidad de tu voz.
Te recuerdo cuando quiero algo de mi tierra, como con una sola palabra de anhelo, ya lo tenía frente a mí gracias a ti.
Pensé que me durarías más y por eso no me preocupé.
Pero luego veo que durar más nunca es suficiente. Nunca me bastará.
Nadie jamás me verá tan fuerte como tú,
Que sabías lo que quería,
Que elogiaba mi forma de ser,
Mi personalidad e individualidad.
Por eso te extraño, pero espero que lejos de una vida tengamos más.
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