¿Cómo le digo que dejé sus sueños en la parte trasera de mi memoria?
La vida se tornó particularmente fría,
Y no hablo sólo de la mía.
El ser humano tiende a creer lo mejor de sí mismo.
Y yo no creo ya nada de mí,
Porque su mirada quema mis ojos,
Y esta historia ennegrece mi corazón,
Ya no soy cazadora de amores colosos.
Me remito a pensar lo básico,
A olvidar lo que ha sido fantástico,
Me remito a pensar fríamente o evitar el cariño.
Cuando una palabra tuya cubría mis sentidos.
Y el entorno era más vívido.
Cerrando los ojos no voy a saber dónde vas,
Pero siguiendo tus pasos,
Leyendo tus portaretratos.
Callando y pensando...
Llegaré.
Y seré un arcoiris para tu soledad,
Te haré recordar lo que una compañía logra.
Y la historia se torna interesante,
No olvides llevar tu osadía.
La vamos a necesitar de nuevo.
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