No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

domingo, 13 de agosto de 2017

O no, quizás.

Yo me enamoré de ella, totalmente.
Era una estrella y brillaba bonito.
Pero se apagó, o la apagué yo, quizás.

Se rompió la ilusión y la novedad se avenjentó, consagré años de mi vida a pedirle lo que nunca di.
Y fue así como le perdí. O me perdió.
El caso es que nos perdimos.

Volví a ver a otra estrella, una estrella más brillante, vivo en la misma etapa o diferente quizás.
Porque sigo viva, el amor y la cercanía siguen valorándose.

Soy el claro ejemplo de lo que causa un ser humano, o de lo que no causa en la persona correcta.

Impactamos si, mas nos rompimos en lugar de fusionarnos.
Y ahora que me dice que me ama.
Me pregunto lo segundo ¿cuánto?

Poco quizás, para mi suerte siempre.
Quizá te gusta mi compañía y cuando algo nos separe, buscarás la de alguien más. Y volveré a iniciar.

Nadie entiende o pretende sacrificios.
Las cosas son como son y ya.
Nadie lucha por amor o quizá si, pero no por mí.
Y al final yo, yo sólo luché contra mí. Quizás.

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