Nada mas gana espacio en mi corazón,
Cuando pienso en ti,
El alma se siente más limpia.
Mis días cambian cuando escucho tu voz,
Y tu presencia me regala emociones,
Que no tengo ni había conocido jamás.
Cuando pienso en ti,
A veces, sólo a veces me duele el corazón,
Pero es algo reversible,
Que muere cuando escucho nuestra canción.
Y un día respondiste una llamada,
Y el mundo dejó de dar vueltas,
Sentí de pronto la gravedad,
El peso de mis palabras.
Y cada mañana,
Me regalas historias para contar,
Cada día yo descubro,
Que se puede querer un poco más.
Y tu mirada no mata,
Sólo libera a esta alma.
Y no diré más,
Porque todo lo sabes para variar.
Mientras las emociones se correspondan,
Las acciones no serán en vano,
Tu boca se concentra en mi boca,
Y tus labios son mi relicario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario