No es una ironía ver que la forma cómo se maneja la vida es igual a tu realidad,
Es cierto, todos los días estoy sonriendo pero hoy he llegado a ése momento,
La frialdad tocó las puertas de mi casa y ni siquiera es mi casa verdadera, sólo la ideal...
Y si era la ideal hasta que noté que siempre tengo que ceder en estos cuartos en ruinas.
Dónde las palabras se agotan y mi paciencia comienza a caducar y no quiero ser mala,
Simplemente quiero desaparecer, estar en un lugar dónde no sé quien es quién, ni cuál es cuál.
He pensado en eso todo el día y no es algo que se pueda borrar o suprimir,
No es cómo estar en una computadora y poder borrar aquello que no sé si debo decir,
Y siento que los minutos pasan rápido y siento que no tengo más fuerzas para seguir,
Entonces llegan esas ganas de ignorar al mundo y tirarlo a la basura de mi memoria,
Llega ése momento en que nadie reconocería mis acciones, ni si permitiría una derrota.
Y yo necesito desaparecer un segundo de este lugar frío y oscuro,
O hago aquello que la sociedad exige, que es seguir las reglas,
Estúpidas normas que no tengo que cumplir, limitaciones absurdas...
Esta vez no quiero lamentar ser tan sincera y tan directa,
Porque siempre termino cediendo y no diré que soy víctima,
Pero no quiero ser aquello que tú deseas que sea en la tierra..
Camino directo al precipicio y nunca logro caer en ése lugar,
Camino directo no voy a detenerme, no tengo porque detenerme,
Es más puedo cerrar los ojos y seguir el mismo rumbo, para no parar.
Pero si al final de cada limitación, me encuentro con su presencia...
Calmaría mis aires de enfado y mis sentimientos que son tan infantiles.
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