No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

viernes, 7 de octubre de 2011

Pequeña gigante, Hermosa Princesa.

Mi casa, siempre tuvo ése frío que de pronto calaba los huesos,
Era aburrido pensar que volvería sin motivo alguno,
Pero entonces apareció ella y nunca pensé que llegaría,
Es la única que me alimenta de felicidad, a la que del dolor alejaría.

Escuchar que me necesita me sacaría de la reunión más importante,
Y en sus brazos me pierdo cuando no me siento tan bien,
Me da la calma que los tibetanos han buscado de manera incesante,
Es una niña de cuatro años que sobre mí tiene todo el poder.

Y cada día que ve que me siento triste me regala una sonrisa,
Es la única persona que con una caricia puede curarme el alma,
La niña de mis ojos, es también la niña más consentida,
El motivo de la ausencia del frío que se sentía en casa.

Y me pega, me pelea, me responde y me consiente,
¿Qué puedes pedir cuando alguien te quiere incondicionalmente?,
El sólo hecho de escuchar que menciona mi nombre,
Éso puede hacer desvariar al más cuerdo hasta la muerte.

Yo no pensé que algún día llegaría una niña que se robaría mi corazón,
Ése lugar estaba ocupado por un chico, el chico que conozco desde que nació,
Pero ella llegó sin previo aviso y de pronto quería darle todo lo que tenía,
Y hace cuatro años que mi vida no volvió a ser la misma, a su lado no necesito compañía.

¿Y quien roba mis sonrisas cuando estoy hundida en la depresión?,
¿Quién pelea conmigo todo el tiempo y tiene permiso de mandarme?,
Una pequeña gigante que me ha regalado sueños e ilusión,
Una hermosa princesa que tiene toda la intención de curarme.

Y si ella llora, yo no puedo soportarlo...
Se me rompe el corazón cuando sé que le duele algo,
No comprendo, no aguanto su sufrimiento,
Quisiera borrar todo lo que le hace daño, disolverlo entre mis manos.

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