Perdona mi osadía,
Perdóname por llamarte mía,
Has existido toda la vida,
Y yo ahora soy tu compañía.
No toques a mi puerta por favor,
Entra por la parte de atrás,
Debes ser tan sigilosa para cambiar mi opinión,
Tan sutil, nadie lo debe notar.
Eres la persona con la que me quiero quedar,
Cierro los ojos y sé que te amo como tú me amas.
Y nada en el mundo nos romperá en dos,
Si te vas, no me dejes de llamar, ni de buscar.
Tenemos ése pacto secreto que nadie conoce,
Yo te veo bajo las sábanas de la cama,
Te amo tanto que siempre me descompones,
Y siempre soy yo quién te extraña.
Ahora no sé lo que voy a hacer contigo,
Ni que demonios pasará conmigo,
Porque tú me mueves el mundo,
Soy el centro del crimen, culpable testigo.
Te quieres casar pero yo no tengo nada que darte,
Me quieres besar pero no quiero lastimarte,
Te quieres quedar a mi lado y mi planes se deshacen,
Pero me da felicidad tomar tu mano, aunque el mundo nos señale.
A veces cierras los ojos y beso tu nariz,
A veces me levanto de malas y me haces sonreír,
Todos los días te busco en los mensajes,
Y encuentro que acabo de hablarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario