En la oscuridad de esta existencia pueril y banal,
Encontré una luz en tus ojos que me flecharon,
¿Cómo se vive siendo quién no eres?,
Sólo los que deben vivir así me comprenden.
En esta oscuridad es dónde les encontré,
Pensando que uno de ellos me salvaría,
Ahora si me lo dicen, yo rechazo tal teoría.
Es mi deseo de tener una vida plena,
Y un mundo donde nadie pueda rechazar,
Esta oscuridad consumió mi conocimiento de felicidad,
Por darme golpes de tristeza, ¿Con que vida iba a lidiar?
Pensé que existía una salida, la más cobarde,
¿Pero que había más allá? la vida no se puede regresar.
Y pienso en lo que se supone debo demostrar,
Yo sé que llegué a esta vida a vivir, no a conceder.
La oscuridad en la que nací, ahora es luz.
Se ha convertido en mi soporte para seguir,
En el imperio que he de formar contigo,
Si hoy alguien me pregunta si soy feliz,
Diría que lo soy a medias, se sabe lo que falta.
Vida, dame tu cuerpo y déjame quedarme,
Déjame decirte para mí, todo lo que vales.

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