No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

sábado, 26 de julio de 2014

Dos agujas.

Piensas que la piel que roza tus labios es irreal,
Y en cada sueño un pedazo de tu alma se te va,
Piensas que las paredes de tu cuarto te protegerán,
Pero son los sueños los que te atacan más.

Gritas a tu subconsciente y nadie mi amor... te culpará,
Y yo le robaré el silencio a tu boca,
Robaré dosis de tu locura para que estés bien,
Completarte es la tarea que alguien que desconozco me dejó.

Te miraré, pacientemente te cuidaré,
Y los labios en ese lapso se secarán,
Pero permaneceré fiel a mi promesa,
Hasta que pueda verte, y decir: "te encontré"

Piensas que estás tan lejos de mí, que eres libre,
Pero de nuevo tu mente te juega un juego,
Digamos que del mismo no podrás salir.

Presiona tu corazón, es mentira...
Sólo hay unos cuantos latidos ahí,
El amor no viene de las historias,
Lo sabes, lo comenzaste a sentir.

No puedes creerlo, y te maldices por desconocerlo,
Y aún así algo te rompe en dos, algo te hace muy feliz,
Sabrás que el alivio llegó cuando una sonrisa te pueda sanar,
Y cada día lucharás porque sabes que quieres más.

Mi corazón a cada latido envejece, y mi cuerpo se desgasta,
No hay decisión en esta vida, no hay libre elección,
Y todos luchamos, quizá a eso llamo yo amor.

Despierto amando cada palabra que me diste,
Cada abrazo tuyo que me corrompió,
Y hay cosas tan intensas que yo no entenderé,
Que hoy brille tu sonrisa, que me pueda iluminar.

Somos dos alfileres que se pueden lastimar,
Hechos de acero o de no sé que material,
Uno que puede resistir el fuego y nunca se dañará,
Somos dos almas que no saben como se pudieron encontrar.

Y te rehusas a verme a través de otro cristal,
Sin saber que siempre lo has hecho así,
¿Qué pasará cuando todo sea claro?
¿Qué pasará cuando sea real?
Hay riesgos, no importa... los correremos.

Eres libre mentalmente, todo los somos,
Sentimentalmente, bueno... yo te acompaño también.
Y en el momento en que yo te encuentre,
Serás la aguja que se escondió en el pajar.

Lo que no entiendes, es que ya te encontré.

Mírame, escondete, y regalame un beso.
Sellaremos esa promesa, arreglaré todas mis certezas,
Presiona mi herida, para responder con más vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario