Eramos primavera en un otoño decolorado.
¿Lo recuerdas todo?
Y ahora nadie quiere recordar el pasado,
Nadie habla, nadie exclama.
Las palabras se amontonan en mi boca,
Y sólo Él, sabe lo que puedo sentir,
¿Para que te digo mentiras?
Hace tiempo que yo deje de sonreír.
Y no es culpa de nadie, ni siquiera mía,
El mundo dio un giro extraño; que no provoqué.
Y lo sé...
Porque no estoy en ninguna posición,
Soy una extraña hasta para mí misma.
Trato de no pensar, callar mi cabeza,
Y sólo atino a pensar e imaginar.
La locura llegará pronto a mi alma,
Esta no la rechazará, sería la mejor salida.
No llueve en mi corazón, pero llueve en la ciudad,
Y todos los días son hermosos, pero nadie lo ve.
Entro en un estado de ansiedad, donde sólo quieres llorar,
Crear un mundo alterno de magia, que no existirá.
¿Para qué? ¿Para qué molestarse con el amor?
Si este, condena y maldice nuestro cariño.
Eramos agua en tierra, sin tocar el piso.
Ahora somos tierra, sólo tierra seca.
Y no resbalo con nieve. Ni nado en el mar.
Tù eres la historia que no quería contar,
La que llevo dentro de mi pecho,
Un secreto a medias, que no sé guardar
Ya no espero nada, me declaro vencida,
Es que ya no tengo ganas de pelear,
Si intento hacer algo, todo sale mal.
Y, me pregunto que puedo lograr.
Ninguna pista de aquél brillo que había en tus ojos al mirarme,
Ninguna palabra alivia la ansiedad que me acompaña siempre,
Ninguna persona es capaz de lograr que yo pueda encontrarme.
Pero quizá yo pueda borrar tus continuos padecimientos,
O quizá desaparezca, se siente como un final.
El final de una vida que no puede existir,
Y sin embargo, aquí está.
Eramos un universo dentro de la tierra,
Y ahora, todo volvió a su normalidad.
La tierra volvió al universo, éste se expandió.
Y volvimos a ser parte de todo,
Sólo una pequeñísima parte de todo.
Eramos tantas cosas y la vez nada,
Somos, pero en un tiempo pasado,
Seremos, no sé que.
No me entero.

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