Hoy que sales por esa puerta diciendo adiós,
Siento que todo se cae a pedazos alrededor,
Y lo que más lamento es no tener ya valor,
De seguirte y pedirte que no te vayas, por favor.
Me miras con tristeza, no querías lastimarme más,
Te miro a los ojos porque será la última ocasión,
Cierras la puerta principal y yo no hago más que callar,
Y el sonido que haces al irte suena a mi alma que se rompe en dos.
Qué difícil es la despedida cuando aún te amo
Te encontraste con ése alguien de quién no supe hasta hoy,
Ahora entiendo porque los días ya no eran tan gratos,
Resulta que fuiste lo mejor de mi vida y me has hecho lo peor.
Hay una botella de alcohol que no me permitías beber jamás,
Por la salud de nuestra relación hoy podría brindar,
Sin ánimos me siento en el sillón donde nos solíamos acurrucar,
Miro las fotos de aquél día que tú dijiste nunca olvidar.
Te conocí cuando decidí no conocer nada más,
Cubriendo mi interior para que nadie pudiera llegar,
Revolviste mis ideales, los comenzaste a cuestionar,
Y yo deshice los planes de tus padres cuando tus labios llegué a besar.
Y hoy te vas con la mitad de mi bienestar y con mis miedos,
No tengo el valor para comenzar a andar sin ti,
Aquí estoy observando desde la ventana tu partida y su empeño,
Corro hacia la salida y llego hasta el auto cuando te vas a ir.
Te detienes y bajas el vidrio de la puerta delantera,
Antes de hablar, las lágrimas sin permiso caen,
Siempre te amaré aunque en ello pase la vida entera,
Aunque con quién te vayas de mí hoy te aparte.
Te doy el álbum de fotos para que me recuerdes,
Guárdalo donde nunca pueda verlo,
No lo necesito porque siempre estarás en mi mente,
Pero tu necesitarás en los momentos de dolor nuestros recuerdos.
Ojalá su sonrisa te haga sentir en el cielo,
Ojalá su sonrisa nunca te recuerde a mí,
Porque yo estaré con alguien que me dé consuelo,
Aunque nunca le pueda amar como a ti.
Espero que te dé más calor del que te di yo,
Pero no esperes que tenga mis manías,
Quizá te guste su cuerpo, su cabello o su olor,
Pero no sé si te extrañará cada minuto de cada día,
No sé si lo hará como yo lo hacía.
Te marchas con la vista fija sin decir una palabra,
Bajo la cabeza mientras pronunció mi adiós,
Das vuelta en la calle, en lugar de marcharte,
Llegas a mí bajando del auto besándome con pasión.
Si me dejabas ir, yo me empeñaría en olvidarte,
Pero me amas tanto que mi felicidad es tu alivio,
Nunca he dejado de amarte,
Aunque nuestras peleas tengan el filo de un cuchillo
Sólo quería que volvieras a mí como antes,
Que recordaras aquella promesa que hemos incumplido.
Llegas a mí bajando del auto besándome con pasión.
Si me dejabas ir, yo me empeñaría en olvidarte,
Pero me amas tanto que mi felicidad es tu alivio,
Nunca he dejado de amarte,
Aunque nuestras peleas tengan el filo de un cuchillo
Sólo quería que volvieras a mí como antes,
Que recordaras aquella promesa que hemos incumplido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario