Pensé que la historia entre usted y yo, no sería larga,
Creyó usted que el mundo se nos echaría encima,
Y fue así, fue así... siempre es así.
Y ¿qué más da?
Si los besos que me entrega son míos,
Hice míos sus encantos y usted suyos mis besos,
Liberó a un salvaje animal que no sabía de su propia existencia.
Son sus manos lo único que me permite saber...
Que puedo tener esa sensibilidad que perdí,
Y cuando me llama por mi nombre suele ser...
La experiencia maravillosa que siempre esperé.
Y no es que lo nuestro sea de todos,
Pero somos esa revolución que el mundo no desea,
Esa explosión de sentimientos que nos golpea,
Sea usted entonces un faro en las tinieblas.
Paciencia y entendimiento es lo que tengo,
Lidiar con un mundo de seres imperfectos,
Me incluyo a mí misma,
Y vuelvo a perecer en mis intentos.
No sea cruel y oculte sus enojos,
O hable claro respecto a sus intenciones,
Quiero ser el alivio al dolor de sus ojos,
Y a todo lo que usted no exige.
Y usted mejor que nadie lo sabe,
Yo le miro y le observo y le miro...
Todo el tiempo.
Y algo que no sabe es,
Que nuestros recuerdos son mi inyección de adrenalina por las mañanas,
Si, yo deseo mi superación y lucho por ello,
Y por usted también,
Por todo esto,
Esos recuerdos,
Permiten hacerme ver mis días completos,
Y avanzan tan rápido,
Como si tú fueras..
Como si estuvieras en ellos.
Para llegar a ti.
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