No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

domingo, 26 de julio de 2015

Evidentemente.

Salió, todo salió.

Sus labios tan serios,
Se fruncen cuando se enoja,
Sus ojos me miran con recelo,
Y me encanta que no mire la hora.

Nos vamos a un espacio paralelo,
Dónde nunca nadie nos verá,
Lejos de las miradas curiosas,
Que un día nos hicieron mal.

Cada quién lucha por lo que quiere,
Y yo esperé el minuto exacto para cruzarme en tu camino,
Y no fue intencional,
Sólo entré sin saber que era el momento perfecto.

Te encontré y no sabía que más hacer,
Estuve tanto tiempo en una encrucijada,
Y cuándo creía que por fin escapé,
Me encontré con peores cosas en la jugada,

Pero tienes esa sonrisa magnífica,
Esas palabras en el momento perfecto,
Tienes esas manos que no me atrevo a tocar,
Y tú haces que me tiemble el suelo.

Esa sencillez que muestras todo el tiempo,
Queriendo hacer que todo sea discreto,
Pero mis ojos devoran tu silencio,
Y todo vuelve a ser indiscreto.

No pretendía robarte la solución,
Ni dejar huellas en tus labios,
Pero tampoco quería darles a ellos una intención,
Para que te tuvieran en sus brazos.

Y quisiera haber sido yo,
Todo este tiempo yo,
Quién consumía tus pensamientos,
Quién te llenaba de amor,
Quién no permitiera que buscaras el cariño,
Que encontrarías en mi corazón.

Quisiera no pensar en todo eso que hiciste,
O todo aquello que sentiste,
Quisiera borrar las huellas que dejaron en tu piel,
Para reemplazarlas por las que yo te entregaré.

Evidentemente, me tienes a tu merced.





No hay comentarios:

Publicar un comentario