No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

domingo, 26 de julio de 2015

Saving his soul*

Ella se escapó de su casa, pero no podía gritar ni podía hablar,
Estaba atrapada en un mundo invisible, algo que nadie podía ver,
En su camino, cuando sabía que la seguían vio un resplandor, al girarse lo observó,
Era un pequeño niño de unos 10 años y podía verla,
Nadie debería verla.
Ella estaba muerta.
Sentía el dolor en su pecho, trató de tocar al niño para salvarlo de ese demente que hacía crujir las hojas en el suelo pero ya era demasiado tarde.

Levantó su arma y apuntó directo a la cabeza del niño que absorto la observaba, ella en su intento por salvarlo se colocó entre el asesino y el pequeño, cuándo el arma se disparó ella cerró los ojos y una bala la impactó, sintió su cuerpo lastimado, adolorido.
Y recordó al niño, trató de moverse pero había vuelto a su cuerpo, entonces pudo verlo con un arma en la mano, era el niño que estaba en el campo de pie junto a ella.
-¿Quieres morir o quieres vivir?
-El asesino..- Consiguió responder,
-Lo maté, tú me salvaste
-Quiero morir.
-No es tu decisión, aunque lo has dicho ya.

Y el niño se arrodilló a su lado y la tocó, su cuerpo se sacudió como si una descarga eléctrica hubiera caído sobre ella
-Los muertos podemos decidir sobre los vivos y yo decido que vivas, encontrarás en este mundo lo que necesitas.
-No te conozco
-Yo si, soy tu familia.
Y se desvaneció...

Ella despertó, rodeada de su familia y con dolor en todo el cuerpo,
-¡Despertó!
Escuchó, para volver a caer en un sueño profundo.



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