No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

lunes, 27 de enero de 2014

Disculpa mi atrevimiento.


Ella me da, la inspiración para seguir,

Fuerte tiemblo entre sus manos,

Y su mirada penetra hasta mi alma,

Y me hace sentir.

Me invita a pasear por un cielo estrellado,
Sin la oportunidad de soltar mi mano,
Y su mirada desafía cualquier obstáculo,
Queriéndote, sin siquiera pensarlo.

Y en sus labios se dibujan las palabras,
Que su boca jamás pronunciará,
Cómo un ángel subiendo por un acantilado,
Con el conocimiento de poder tropezar.

Yo soy como quiero ser a su lado,
Aunque sinceramente no debería ser así,
Me quedo mirando sus manos,
Porque a veces no sé que decir.

Y si el miedo un día te vence,
Si tus pensamientos se tornan negativos,
Sólo quédate a mi lado y entiende,
Qué son momentos compartidos.

Le rodea una estela de misterio,
Qué con letras no se describe,
Es mía, y aún así no la tengo,
En palabras simples no se define.

Siento temblar cuando me mira y ya,
Sin esperar nada a cambio, nada más,
La adrenalina sube a mi cerebro,
En tu presencia yo nada pretendo.

No te preocupes por mí, yo estoy bien,
Y mientras tu sonrisa se dibuje, lo estaré,
Callo por un segundo y siento conectar...
Mis nervios a tu actitud casual.

No pienses que no sé lo que sientes,
Cuando tus ojos bajan la mirada,
Y yo sé, aunque nadie lo entiende,
Qué estaré aun cuando no me des nada.

Pero, nunca dejes de sonreír,
Y si el silencio te gusta más,
Callaremos aun cuando tengamos mucho que decir,
De cualquier manera, tú siempre lo sabrás.

Estoy peleando conmigo misma, 
Y todos los días enfrento mis propios miedos,
No me digas que no lo sabías,
Si estás consciente de que te quiero.

























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