No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

martes, 7 de enero de 2014

Cautela

La mirada que se quedó impregnada en mi alma,
No se puede borrar tan fácilmente,
Crees tú que amarme menos es un alivio,
Cuando eso sólo te hace ser más victima.

Tú tiraste flechas que yo no quería obtener,
Tal vez pienses que esta situación fue mi intención,
Pero te equivocas, nunca vi más allá.

Un día muy lejano lo entenderás,
La suerte de encontrarnos,
De permanecer en esta quietud,
Sólo por un instante, es prodigioso.

Cierras los ojos para no verme,
Fingiré que yo lo hago también,
Para que pienses que me da igual verte marchar,
Y nunca sacarás de mí toda la verdad.

¿Te amaré ya? ¿Te odiaré ya?
Son preguntas que no se responderán,
Habrá un matiz siempre diferente,
No lo reconocerás, hasta el final.

No soy quién crees, no creo quién soy,
Anulaste los sentidos expertos en delatar,
Cortejaste a mis ojos día tras día,
Al final sé, que tú te vas a marchar.

Y me adelanto a una salida,
Que tú inventaste para mí.

Voy a desaparecer cautelosamente de tu vida,
Porque así me lo prometí.

Y mientras pisas nuestros lugares,
Mi mente viajará a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario