No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

jueves, 30 de enero de 2014

Tienes la energía...


Tienes la energía para hacerme enloquecer,
Esas ganas locas de querer y no querer,
Creas un enredo en nuestra historia,
Pero todos los días despierto pensando si aún me notas.

Y a veces te quedas a mi lado, pero también te vas,
Si es un juego ahora, dime ¿cuál es el plan?
Me haces permanecer, me haces dramatizar,
Y ya no comprendo cuál es la realidad.

Aunque no puedo decir que no me gusta,
Tampoco me parece tan estable, mi amor,
Y tú un día despiertas y te asustas,
Preguntándote, ¿cómo es que llegué aquí?

Pero ya no se trata de entender todo,
Se trata de sentir, de acercarnos,
Más de lo que puedas imaginarte,
Yo no puedo ya de mi alma sacarte.

Si quieres siempre jugaremos,
Un respiro, un suspiro y parar,
Y también nos entenderemos,
Hasta que de nuevo me hagas rabiar.

Pero quédate, siempre, 
Y si te marchas, trata de volver,
Qué estaré en el mismo lugar,
Para que no me puedas olvidar.

Tienes la energía para enloquecer a mis neuronas,
¿Qué no ves que se encuentran ya hiperactivas?
Me besas, me abrazas y me alborotas,
Entonces, te vas y las pobres se paralizan.

Y disfrutas bastante de la ironía,
Elevas al aire mis pensamientos,
Y si se te antoja un poco los tiras,
Luego me ayudas, con una sonrisa.

Jugamos a veces de día,
Por las noches tú permaneces en silencio,
Pero todo vale la pena mi vida,
Si puedo hacer que sientas lo que siento.

Y si, lo sabes...

Tú sabes,

Que ya es inmenso.




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