Yo te miro y tú me miras, es un juego de palabras,
Yo te hablo y tú me hablas, un juego de miradas,
Cuando tú hablas yo te miro, y viceversa.
Una noche desperté para poder pensar en ti,
Es que yo no te pude soñar y no supe por qué,
Obligué tanto a mi mente que cobró vida,
Y decidió ponerme a soñar despierta.
Una mañana desperté a tu lado y lo comprendí,
Sabía que tenía mi futuro a un costado,
Muchas veces me dije lo tonta que fui,
Espero jamás tú lo hayas escuchado.
Juego con tus tiempos, juego con tu mente,
Sabemos que te tengo, pero no si tú lo quieres,
Y escucho tus labios moverse, tú mientes,
Pero aún así enredada en tus hilos me tienes.
Y ya somos dos, aunque desees no verlo,
Con una venda en los ojos que nos colocamos,
Oye, yo no pretendo dar lo que no tengo,
Pero, resulta que te cuesta trabajo creerlo.
No hay cuerda que nos ate y nos mantenga unidas,
Pero un hilo invisible se encarga de no dejarnos salir,
Se me van las ideas y no hablemos de nuestras vidas,
Tomo tu mano, pero tú has planeado como huir.
Y así es como te regalo, una historia,
Y seré yo quién dirá que es para ti,
Pero ante mi inminente derrota diré,
Que también es para mí.
Si, quizá, sólo para mí.
Y me arrepiento de cada corte,
De cada dolor que pude causarte,
Pero puedo también ser tu soporte,
Si no querías enamorarte.
Si te quedas, yo me quedo también,
Si me quieres, yo te quiero también,
Pero si tus sentimientos se agotan,
Yo debo seguir siendo fiel.

No hay comentarios:
Publicar un comentario