No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Ellos dos.

Ella quiere ser feliz a su lado,
Poder verlo todos los días,
Pero ya se ha acostumbrado,
A ser sólo un momento en su vida.

Él cree que deben verse siempre,
Pero le dan miedo las consecuencias,
Él tiene que ver que puede hacerse,
Para no causar problemas.

Le quieres y te quiere, de eso no hay duda,
Tal vez el andar sea una clase de tortura,
Arrastrando palabras a quién no escucha más,
Peleando por una sonrisa, algo que pueda regresar.

Él me dijo un secreto para ti,
Y ahora mismo no lo puedo contar,
Sólo debo decirte que te vio reír,
Y no hubo nada más lindo por lo cual soñar.

Sólo dale un poco de alegría,
Los temores que tienes se deben disipar,
Puede suceder que no use palabras que tengan simetría,
Dispara tu arma, veamos que puede pasar.

Tú eres lo que él no quiere que seas,
Pero lo eres y yo no puedo mentirte,
Porque se le sale el alma cuando te encuentra,
Y tú te callas, y guardas dentro lo que quieres decirle.

No soy poeta, no escribo para que me lean,
Esta historia es tan real como yo existiendo,
Cada quién juega su parte, y si te enteras...
Yo ya no sé que está pasando, tal vez me están mintiendo.

Él y ella, siempre escribo sobre esta pareja,
Y si se dan cuenta, hace tiempo que existen,
No hay cosas que se puedan dar de vuelta,
Tomar una decisión los hizo felices.




No hay comentarios:

Publicar un comentario