No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Llamada tras llamada.

Llámame cuando llegues a casa,
Esperaré sentada toda la noche,
Digamos unas pocas palabras,
Que no suelten tanto derroche.

Un vino para brindar por este momento,
Es tan fugaz y a veces despectivo,
Pero cuando yo te digo que te quiero,
Todo de pronto se abalanza sobre mí.

Llamada tras llamada,
Beso tras beso,
Abrazo tras abrazo,
Y sonrisa tras tu cuerpo.

No quiero dibujar las paredes,
Sólo para decirte algo que ya sabes,
No quiero dibujarte y que me canceles,
Que me digas que no soy parte de tus planes.

Digamos que yo sigo siendo real,
Que el cansancio que me define,
No siempre me va a arrastrar,
Seremos tú y yo, seremos felices.

Una palabra muy utilizada pero vacía,
Y yo contigo, es verdad, no debería mencionarla,
Pero hemos tenido la gracia de darle forma,
Llenaré tus mañanas con una taza de ironía.

Despertarás pensando si te siento,
Y en el transcurso del día te lo preguntarás,
Entonces, leerás todas estas líneas,
Y por la noche, sabrás la respuesta. 
Lo descubrirás.

Te haré llorar, te haré reír, te haré rabiar,
Pero cuándo llegue el momento del beso,
Sentirás todo lo que dentro te hizo explotar.

El instante se nos va y no lo podemos atrapar,
No es cuestión de decidir, es cuestión de sentir,
Si tú me entregas un arma que pueda ser letal,
Segura estoy que me voy a arriesgar por ti.

Antes de marcharme, déjame darte la clave,
No hay que prometer nada, 
Porque si tus sabios encuentran algo inestable
Querrán que me marche lejos de tu mirada.

Y eso, tú y yo sabemos...
Es algo imposible de cumplir.



Please don't go.







No hay comentarios:

Publicar un comentario