No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Esperanzas perdidas.

De pronto tengo necesidad de escribirte,
Te declararía la guerra pero te juro que ya estoy muriendo,
No tengo fuerza pero quiero decirte...
Siento las cenizas de nuestro fuego y nuestro infierno.

Te vas a salvar de mí y ella también,
No quise dañar aquello que más quise.

No pretendo una cercanía, ya no.

Sé cuándo perder es perder,
Es tiempo para mí.
Y sé cómo vas a proceder,
Cuando veas que estoy por ahí.

No hay finales felices,
Porque la felicidad no tiene un final,
Que tonto es querer escribir,
A mitad de la noche, cuando la verdad...
Nadie leerá estas líneas jamás.

De pronto tengo esta necesidad de gritar,
Gritar tan alto que se escuche hasta la punta de un rascacielos,
Si, aceptemos que todos cometemos errores y no queremos perdonar,
Y yo mi vida, te voy a guardar muy dentro.

Y es que no eres culpable de nada,
Y la inocencia mata todas las ganas,
No te culparé de hoy en adelante,
Puedes hablar a mis espaldas o ser distante.

¿Qué más da?

¿Sabes? Yo siempre creí en el amor,
Ahora es sólo un puñado de rompecabezas que no sé armar,
Y no necesito otras manos,
Necesito volver al pasado y ahogarme en ése mar.

Todo tiene que tener el mismo ritmo,
El show debe continuar,
Te deseo aquello que no tuve contigo,
Que vuelvan las nubes, que te vuelvan a levantar.

No sigas mis pasos,
Por favor, aprende de mi estupidez,
Yo volveré a pasear por nuestros patios,
Tratando de recordar dónde te fallé.

Y si es necesario y si te sirve, si te ayuda,
Yo me voy a arrodillar ante cualquier tortura,
Soportar la desventura para que tengas tu felicidad,
Quiero permanecer al borde de la caída,
Para levantarme y ver nuevos días.
Días nublados cariño.
Pero nuevos al fin y al cabo.

Necesito una cirugía de reconstrucción pero nadie me hace caso,
Oigan yo quiero decir palabras, gritarlas, doblarlas...
Y sólo tú puedes entender de lo que hablo,
Pero eres justo la persona que me causó este daño.

Adiós, no es adiós realmente,
Es una forma de recordar,
Y es que sigues, seguirás y te perderás en mi mente,
Hasta que... no haya forma de explicar.
O hasta que te canses de escuchar,
O yo de demostrar.

Te cosí tus alas, 
Para que pudieras volar,
Te arreglé tu nido,
Por si te quieres quedar.









No hay comentarios:

Publicar un comentario