No hay nada como entrar al espacio de otro,
No hay nada como entrar en la cabeza de otro,
Y comenzar a pensar de una forma diferente.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Le quise.

Le quise~dijo él.
Como se llega a querer a un enemigo.

Le respiraba en el aire,
Le odiaba en la tierra,
Le perseguía como el fuego,
Terminó llenando los altares.

Le quise si, pero no me quiso.

Y había algo más,
Yo tenía al ser humano más lindo a mi lado.
Sucumbí ante un engaño.
Y me lo dijeron todos los labios,
Los que estaban a mi alrededor.

Y ejecuté unos cuantos actos,
Que igual, después me comieron vivo.
Pero es que le quise,
Y me dolió ver que no me quiso.

Se fue con el viento de Noviembre,
Cobijó toda clase de desconciertos,
Me detuve un día para verle de frente,
Y sin fijarse salió corriendo.

Le quise, más ya no le quiero,
Porque en mi lucha por el olvido,
Regresé a los brazos del ser más tierno,
Le tendí mi alma y me dio cobijo.

Y sin decir palabras me dijo:
¿Te das cuenta de cuánto te quiero?
Y me rompió el alma,
Tanto como el recuerdo.

Le dije que le quise,
Me dijo no te creo,
Quizá todavía le quieres,
Pero, ¿Cómo podría ser cierto?

Descubro que de lo que escuché,
Nada fue cierto,
Y perdí mi ánimo,
Llegó el desatino y desconcierto.

No te quiso, y te lo demuestro.
Dijo ella.
Si, demuéstralo para ya no creerlo
Le pedí yo.

Pero lo que no sabes es que te amo.
Mi corazón aún sigue siendo ciego.
Y si, quise a alguien.

Qué después de todo me arrojó,
Cual animal muerto.

Y ya olvidemos los pormenores.
Que ése ser tierno,
Es romántico y casi perfecto.

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